lunes, 20 de octubre de 2014

UN FOTÓGRAFO CONCEPTUAL QUE DEJÓ FLUIR SU CONCIENCIA

Imágenes que esconden procesos, conceptos y enigmas que rodean a un cosmos.

Se dice que la fotografía no siempre fue considerada un arte. Es más, las bellas artes aún no  la consideran como tal. Independiente de vanguardias y definiciones vanidosas, él ha creado su propio concepto de fotografía; “expresión de realidad o irrealidad”. Estos dos estados significan  para Daniel Leiva, la suma de momentos naturales o planificados.

 Por Constanza Carrasco

Viernes 09 de mayo de 2014.

Anatomías delgadas, sombras lóbregas  y una especie de misterio reflejan el gusto de éste fotógrafo que busca en el mundo onírico aquello que no puede localizar en la realidad.
El arte o “locura creativa”, como le llama Daniel, efectivamente tiene sus raíces en el ser humano, es talvez por esto mismo que cada vez que él toma una fotografía deja fluir su imaginación y así, como en un juego de roles, da pie a diversos tipos de interpretación.

A sus 22 años este emergente fotógrafo santiaguino suele capturar momentos espontánea y planificadamente. Con sesiones personalizadas pone en práctica sus estudios, los que comenzaron un mes después de descubrir que quería aferrarse de la fotografía y hacer de ella un arte.
Desde niño que las imágenes han llamado su atención; a muy poca edad, cuando aún  era un inocente pre-escolar, comenzó a dibujar de una forma muy particular: mezclas de colores, formas algo abstractas y misteriosas advertían una inclinación por las artes y  un futuro con cámara en mano.

Recuerda que en kinder, cuando la profesora les dio de tarea crear figuras con papeles, una mujer con atuendo futurista surgió de su fresca imaginación. Su profesora, quizás asombrada por la atrayente figura de un pequeño infante, se paró de la mesa y fue a mostrarle la creación a la profesora de la sala de al lado. Probablemente éste fue el momento en el que Daniel comenzó a oír su conciencia, la que en un par de años más dejaría fluir.



Ya más tarde, cuando la decisión de elegir una carrera se acercaba, se vio rodeado por  un ambiente familiar que amparaba su interés, por lo que sin dudarlo, entró a Fotografía Periodística y Publicitaria Profesional,  en el Instituto Profesional Los Leones.  Aludiendo a la sinceridad, me comenta críticamente algunas deficiencias de su institución, pero  a la vez, rescata el aprendizaje en cuanto a semiótica visual que ha adquirido y además la facultad de distinguir ángulos e imágenes que antes no poseía.

La influencia y su poder sobre el artista

Lo inusual; aquella respuesta controversial del neodadaísmo al  expresionismo abstracto y a sus tendencias informalistas del siglo XX se ha convertido en una de las influencias de mayor peso en la carrera de Daniel.

-¿Qué es esta foto para ti?
-“Es el cómo nos vamos consumiendo”.
 Me habla de ese proceso en el que los  problemas y nuestra incapacidad para resolverlos, literalmente, nos comen. Aquí es cuando alude a un pasado en el que, acompañado de un misterioso compañero, experimentó sucesos dignos de ser interpretados en sus fotografías.
Quizás esta es la confesión más concisa para comprender y de paso confirmar
que el arte sí es uno de los principales caminos para expresar la emotividad del humano.

Éxtasis, violencia y soledad forman parte de la vida de otra de sus principales influencias: Nan Goldin. Ella, con su fotografía documental y narradora forma parte de la escena contracultural de Nueva York entre los 70’ y 80’. Para Goldin, los procesos personales han calado hondo en su carrera. En este preciso momento es cuando imagino a Daniel viviendo esa bohemia alocada y sabrosa de la  que es parte; de su grupo de amigos con los que comparte a diario y que, por circunstancias de “la vida” hoy son más que importantes para él.
Ansioso se declara  ante la sesión que realizará mañana.  Justo  cuando terminamos de hablar de Goldin, me cuenta que fotografeará a dos de sus amigos manteniendo sexo;  mujer y hombre  entregarán a Daniel quizás uno de los aspectos más íntimos entre una pareja.



Bienvenidas sean las fotografías

 En la vorágine  de cambios  en la  que se  ha visto envuelta nuestro país  en cuanto al desarrollo de la fotografía se distingue claramente un  antes y un después; mientras su pasado clasifica momentos y costumbres criollas, hoy  un presente lo arremete prometiendo la experimentación de nuevas sensaciones.
Quizás una de las razones de la rareza que provocan las fotografías de Daniel tiene su origen en el clásico, o mejor dicho, popular concepto de fotografía. Un buen enfoque, colores nítidos y porqué no: una cara linda, pueden convertirse en los requisitos básicos para que una persona, ciertamente alejada de espacios artísticos o culturales, construya su propio juicio.
Si bien, actualmente se diferencia una evidente masificación de la fotografía; personas que con poco o nada de conocimientos se sumergen en esta nueva experiencia. Aún así al parecer aún no es de  masivo conocimiento el desarrollo de diversos tipos de fotografía, como el surrealista o conceptual.
El fotógrafo aquí aprovecha de hacer una crítica; cuando expresa que considera míseros  los espacios que se dan para que la gente se acerque más al arte en general. ”Aunque nos hagan pensar que hay cultura gratuita, es mísero lo que hay...no hay información, y aunque existan espacios culturales éstos no llegan a barrios bajos”

Y en un momento repentino de reflexión  dice que lo que hace falta en verdad, es acercar a la gente de más escasos recursos al arte.
En su flickr aparecen aquellas figuras delgadas que parecen inciertas. Comenta que recibe comentarios de todo tipo de la gente, desde alabanzas por parte de docentes hasta comparaciones con Man Ray, el fotógrafo surrealista que iba siempre al frente de las vanguardias.

Los retratos y autorretratos que lo marcaron

Con el ánimo de ahondar en sus sesiones fotográficas, comenzamos a conversar sobre sus favoritas. Sin tapujos comienza a relatarme que los recorridos por la Alameda, fuentes de soda o el cine se han convertido en uno de los pasajes más recordados de su vida. Aquellos paseos simbolizaban un antes- o incluso un después- de un momento de dicha y regocijo.


Cuesta definir “talento”.¿Se nace con él o se adquiere? probablemente sea una de las preguntas más manoseadas en aquellos espacios relacionados con las artes y también puede que suene familiar para él. Quizás ese concepto  ha ido desarrollándose con el tiempo en la medida en que su amo-el fotógrafo- haya sabido sacarlo a flote y hacer de él arte. Las experiencias y el entorno han sido uno de los principales pilares en el desarrollo artístico de Daniel: “Los amigos pueden llegar a ser parte de tu trabajo al incorporarse en tus fotos a nivel compositivo”.


Pareciera que para Daniel los instantes de satisfacción fueran una buena oportunidad para motivar los aires artísticos que posee. Puede ser que su vida sea una experiencia de la cual va recogiendo los instantes precisos para agregarlos a su carrera como fotógrafo, la que probablemente se transforme en su mejor biografía.

Y así, este reciente artista irrumpe en la actual escena fotográfica chilena, la que, como cualquier otro tipo de arte, emerge tímidamente de una profundidad alejada de los intereses gubernamentales. Daniel, por su parte, sugiere implícitamente el acercamiento de toda la población a la praxis de conocer, experimentar y crear; dicho de otro modo, hacer del conocimiento del arte algo cercano a la ciudadanía.
















Contacto  DanielLeiva:

Fono: 569+52982158

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